Blue Box apuesta por descentralizar el ecosistema emprendedor

Blue Box apuesta por descentralizar el ecosistema emprendedor

El clima de violencia en Michoacán tomó más fuerza que nunca en 2012. Tan sólo durante el primer mes, el estado registró más de 50 asesinatos. Al mismo tiempo, en la misma región, nació la incubadora y aceleradora Blue Box, enfocada en negocios de alto impacto y que también tiene su propio fondo de inversión de capital semilla.

En medio de la crisis de violencia, Gustavo Huerta, fundador de la compañía, identificó una oportunidad de negocio. “Poca gente se atrevía a emprender e invertir en el estado”, recuerda. “Había mercados descuidados”.

Gustavo Huerta, de 33 años, es dueño de la cadena de restaurantes Pollo Costeño. Nació en Nayarit, pero vive en Michoacán desde que comenzó a cursar la licenciatura en Derecho. Su primer acercamiento con el mundo de las startups fue en 2011, en Argentina, donde se dio cuenta que el sector emprendedor representaba una oportunidad de crecimiento económico, particularmente para entidades en las que la violencia había generado fuga de empresarios.

Hoy, tres años después de su primer acercamiento con el ecosistema, concluye que aún hay muchas cosas por hacer en el caso de México. Por ejemplo, empezar por descentralizar los esfuerzos en esta materia.

El director de Blue Box considera que su historia en el ecosistema es circunstancial. “Fui muy malo en la escuela, no destaqué académicamente y nunca me plantee terminar de emprendedor”. Sin embargo, asegura que su guía en el camino del emprendimiento ha sido Miguel Mier, director de operaciones globales de Cinépolis. A él atribuye la visión de hacer las cosas de manera local con una visión global.

“No le voy a servir a nadie estando en el DF haciendo ecosistema, yo le sirvo más a la gente haciendo ecosistema en Michoacán”, asegura. “Mi aportación es de una manera muy regional, quiero hacer las cosas diferentes”.

A través de su modelo de incubación y aceleración, Huerta ha ofrecido servicios a empresas como Pollo Feliz, Bike Center y Cinépolis. Con esta última gestiona un mecanismo para generar innovación en la industria del entretenimiento. Además, con el fondo de inversión de Blue Box, el primero en Michoacán, ha invertido cerca de 50 mil dólares en tres proyectos y antes de que finalice 2014 prevé integrar a otros tres a su portafolio.

¿Con qué objetivo nace Blue Box?

El objetivo de Blue Box era hacer proyectos de aceleración e incubación con grandes corporativos, para ayudarles a generar innovación y emprendimiento desde sus sedes. Pero desde el año pasado vimos que no podíamos encapsularnos a corporativos y decidimos dar un paso a ofrecer servicio a pequeñas empresas, pero todo muy sustentable.

Hoy las aceleradoras e incubadoras en general no son sustentables, no generan ingresos, siempre están apoyadas o por inversionistas o por el gobierno. Nosotros estamos muy enfocados en mantener ingresos y una línea de sustentabilidad en el paso del tiempo, como cualquier empresa.

¿Qué proyectos incuba y acelera Blue Box?

Nuestra tesis es acelerar e incubar proyectos B2B que solucionen problemas a una industria en específico. Con base en la experiencia de los co fundadores —Alejandro Cortés y Juan Pablo Sánchez—, así como del resto del equipo, ofrecemos a los proyectos un modelo de incubación y aceleración con base sólida, no nada más nos enfocamos en el cliché del lean startup. Nuestra metodología trae un sustento muy técnico, muy industrial para cada proyecto.

Además, tenemos una red de mentores, entre los que se encuentra gente como Miguel Mier, director de operaciones globales de Cinépolis. También tenemos un equipo de planta que ayuda mucho al emprendedor a tener un especialista a quien preguntarle.

¿A quiénes han ofrecido sus servicios de incubación y aceleración?

En la parte de aceleración hemos intervenido en muchas empresas. En la parte de incubación, que es un poquito más reciente, hemos ayudado a dependencias de Gobierno Federal como Sagarpa, a quien le diseñamos una evaluación en proyectos productivos, y a empresas como Bike Center y DSP.

En el caso de Cinépolis los ayudamos a mapear procesos, especialmente en el tema de recursos humanos. Además, con ellos tenemos un programa que llamamos aceleración corporativa. El año pasado le propusimos a Cinépolis hacer un mecanismo para generar innovación interna y que también el emprendedor se pudiera acercar a la empresa a ofrecer sus productos, principalmente relacionados con la industria del entretenimiento. Entonces les generamos lo que es Cinépolis Seedcamp y ha evolucionado a lo que es Cinepolis Acelerator, que es una aceleradora interna que les manejamos nosotros.

¿Por qué decides entrar a la industria de financiamiento?

El tema del financiamiento es una necesidad en las empresas en etapa temprana, más en Michoacán, un estado tan desgastado políticamente, parcialmente decaído y donde no hay recursos de gobierno ni facilidades. Por eso decidimos entrar. La tesis de inversión es totalmente el tema de B2b, igual que la aceleración e incubación.

¿Cuánto presupuesto tiene la bolsa del fondo?

Lo manejamos por batches de 100,000 dólares. Es decir, cada vez que de mi bolsa o de la Blue Box juntamos 100 mil dólares tratamos de colocarlos, y así nos hemos ido. No tenemos propiamente un vehículo de inversionistas externos, todo sale de nuestro dinero.

¿Cuál es el ticket de inversión promedio?

Va desde los 15 hasta 25,000 dólares. Hasta ese monto tenemos medido el riesgo, aunque depende mucho de qué necesite cada empresa en particular, En el caso de la inversión de 25,000 que hicimos a una empresa de la industria restaurantera, necesitaban mucho el tema de branding e infraestructura, entonces pasamos de hacerlo de acuerdo a necesidades, invertimos en especie y en dinero.

¿Qué monto han colocado hasta ahora?

Hasta ahora, 50 mil dólares. No es tanto por no querer sino por no tener proyectos en qué ponerlos.

Existe un debate constante entre inversionistas y emprendedores. Los primeros aseguran que no hay proyectos a los cuales invertirles y los segundos denuncian falta de financiamiento. ¿Qué está pasando, según tu experiencia?

El emprendedor no entiende para qué es el dinero de una inversión. El emprendedor piensa que el dinero de un inversionista es para generar su sueldo y eso es totalmente falso, ese dinero es para potencializar la empresa y hacerla crecer en cualquier etapa, ya sea en capital semilla, venture capital o algo más fuerte.

El emprendedor no tiene muy claro para qué es el dinero de un inversionista, piensan que es un fondo de gobierno para que lo usen de forma indiscriminada y creo que de ahí viene el error.

¿En cuántas empresas han invertido?

En total hemos invertido en tres empresas. Primero hicimos una inversión en un estudio de videojuegos y nos fue súper mal. El equipo se desintegró y prácticamente todo se utilizó para temas de nómina. Fue una inversión chiquita pero realmente salió muy mal.

Tenemos una inversión en Byke center, una tienda de bicicletas que empieza a desarrollar una parte fuerte en temas de e-commerce. Fue una pequeña participación, una en efectivo y otra en especie, que consistió en temas totalmente de recurso humano. Otra más en una empresa de la industria restaurantera.

Finalmente estamos cerrando una inversión con una empresa que está desarrollando tecnologías para hacer auditorias dentro de las empresas, desde áreas de calidad hasta administrativas.

¿Qué porcentaje de las empresas que ustedes apoyan suelen tomar?

Tomamos entre 15% y 20%. Esa es nuestra tasa porque creemos que es muy desmotivante para el emprendedor hablar de más de 30%. Quiero hacer las cosas diferentes. Algunos fondos tienen que darle explicación a mucha gente, esto los hace poco flexibles.

¿Se involucran en las áreas de la empresa en la que invierten?

Sí, en todas las áreas, desde la parte de innovación hasta temas administrativos. Lo que necesita el emprendedor se lo damos y se lo acercamos muy personalizado. En las primeras etapas el emprendedor necesita mucho acompañamiento, porque puedo ofrecerle un mentor súper experto de Silicon Valley que le hable de su experiencia, pero platican 15 minutos y no lo vuelve a ver en su vida. Entonces acá la dinámica es estar con ellos en el primer acercamiento con clientes.

No nada más debemos estar presumiendo que dimos 30,000 dólares y tenemos muchas empresas. Eso para mí podría ser fácil, podría decir que tengo un portafolio de 40 empresas y me puedo hacer famoso en tres días, pero que chiste, a la larga eso no me va a llevar a nada. A diferencia de ellos vamos pian pianito, haciendo las cosas de manera muy profesional porque en la industria también hay mucho fraude.

¿Cuántos proyectos integran tu pipeline?

Estamos generando pipeline, pero las cosas van muy lentas. Como es dinero nuestro, no tenemos un inversionista que nos esté presionando. A diferencia de otros fondos en los que el fund manager hace inversiones a diestra y siniestra, nosotros no, vamos a un paso más lento.

De la alianza con Cinépolis, por ejemplo, vamos a recibir tres proyectos de co inversión. Además, estamos organizando junto con fundación Teletón un evento que se llama Emprendetón, del 3 al 5 de octubre en Morelia, que busca soluciones de emprendimiento para problemas de personas con discapacidad, y esperamos conocer otros tres. La idea es que en nuestro propio portafolio tres empresas sean nuevas. Serían de nueve a 10. A partir de ahí tendríamos que evaluar nuestra capacidad para atender a más empresas. No me importa que me digan que tenga un portafolio chiquito.

Antes de que finalice este año en el portafolio de inversión por lo menos debemos tener a seis empresas. Esa es mi meta.

¿Cuántos emprendedores te ofrecen su proyecto anualmente?

Al año recibo entre 20 o 30 ofertas para poder invertir, pero a veces no cuaja por algo.

Ahorita estamos buscando empresas para invertir. En la semana del emprendedor pude captar proyectos y tengo en la mira a tres que tienen patente, me gustan mucho esos temas de gente que ya le invirtió en temas de patente. Estamos muy clavados platicando con ellos.

Mente de emprendedor en cuerpo de inversionista

El tema del financiamiento es otra de las aristas del ecosistema que a Huerta le interesan. Afirma que la industria de capital de riesgo es una carrera de resistencia. Por ello, apuesta por trabajar de la mano con los emprendedores para hacer rentables las empresas de su portafolio. “Muchos inversionistas me podrán decir que soy loser, pero soy realista, no pretendo tener un portafolio como 500 Startups, por ejemplo”, dice.

Respecto del retorno de inversión que estás considerando…

Hay cosas muy estándar, hay quienes dicen que el retorno se da cinco o siete años después, pero la verdad es que somos muy sinceros en eso y sabemos que esto se puede llevar hasta 10 años o quizá nunca.

Es capital de riesgo y nunca sabes en qué momento pudiera retornar, es un panorama muy incierto y más en un panorama como el mexicano, va a ser muy difícil que realmente le atinemos al retorno de inversión.

Eso también pasa en los fondos en general, creo que nuestros inversionistas están viendo a corto plazo pero realmente es una carrera de resistencia. A lo mejor nunca logro colocar una empresa en la Bolsa Mexicana de Valores, pero las hago súper rentables, con eso me quedo conforme.

Muchos inversionistas me podrán decir que soy loser, pero soy realista, no pretendo tener un portafolio como 500 Startups, que tiene ahorita en México unas 90 empresas. Prefiero seguir teniendo un portafolio que sea súper rentable, que genere empleo, que va teniendo un lugar específico en la industria, con eso me siento bien pagado.

¿Tu único objetivo es que sean rentables? ¿Y tu ganancia?

Sí. Es capital de riesgo y nunca sabes en qué momento pudiera retornar. Ahora que estamos haciendo un estudio con EY está muy interesante ver que los fondos de inversión de venture capital en lo primero que se fijan cuando van a invertir es en empresas rentables, no en empresas endeudadas.

Sé que trabajando pegadito con el emprendedor y dándoles todo lo que necesitan, puede hacer atractivas a las empresas para un fondo más grande.

¿Cuál es el principal problema en la industria de capital de riesgo en México?

Es un problema la mentalidad de los emprendedores. Conozco casos de fondos de inversión que le pidieron al emprendedor hasta 90% de su empresa, eso es real. Incluso hay gente que le pidieron 75% y les dan 3.5 millones de dólares.

Al final, el emprendedor lo que está haciendo es ser un empleado más con acciones, pero pienso: ¿Qué los incentiva a levantarse cada día si ya saben que en una segunda ronda de inversión por la misma cantidad los primero diluidos van a ser ellos?

Otra de las cosas de las que se quejan mucho los emprendedores es la velocidad, pues un fondo pasa por un due dilligence y hasta seis meses o un año después dan el dinero. El emprendedor piensa que las cosas se darán al estilo Silicon Valley, pero en México no somos Silicon Valley.

¿Esas propuestas son constantes en la industria?

Los fondos actualmente en México tienen esa actitud porque realmente no hay cosas atractivas y no hay proyectos de tecnología claros. El emprendedor piensa que los fondos no lo entienden porque no saben, debo decirles algo: sí saben, no son idiotas, es gente muy preparada pero México es muy verde.

Y ¿cuáles son los principales problemas del ecosistema en general?

Mucha gente que blofea, desde el emprendedor hasta el inversionistas. Es mucha mentira, mucha información falsa, hay mucho tema de rockstar, todos quieren ser famosos y eso no le hace bien a nadie. Premiamos mucho y aplaudimos mucho el tema de que las empresas levanten inversión sea significado de éxito, el tema de inversión es una etapa de la empresa pero no es un éxito, es una parte natural.

El Inadem nada más es responsable de una parte, tiene una capacidad limitada, eso hay que reconocerlo. Han hecho grandes esfuerzos pero del Inadem ni está obligado a darle a cada persona que se le presente ni tampoco es la solución a nuestros problemas. El Inadem tiene obligación, pero están limitados, y se piensa que tienen que resolverle la vida al emprendedor.

El tema de la academia es súper importante, que las universidades empiecen a migrar a otros modelos porque son súper responsables de que en México existan mal emprendimiento. Tiene que actualizarse en sus modelos y estimular al estudiante a emprender con cosas muy claras. Hay un tema de educación difuso.

Además, el ecosistema está centralizado en el DF, los emprendedores ya sueñan con vivir en la Condesa. Vas a una plática a cualquier universidad y todos quieren vivir en la Condesa, quieren entrar a 500 Startups o a Wayra, pero no entienden que no podemos capitalizarlo todo en la misma ciudad. Necesitamo, también, que otras regiones soporten a otros emprendedores, porque va a llegar el momento en que el DF no va a poder con todos.

Mi aportación va en el sentido de trabajar en mi propia ciudad sin perder el foco. Fuera del DF no hay nada, realmente es inexistente. Si llegas a platicarle a un funcionario local de esto, no tiene la menor idea de la industria de capital de riesgo, cuando le hablas de ecosistema emprendedor lo entiende diferente.

¿Cuáles son los planes a futuro de Blue Box?

Estamos hablando desde hace rato de hacer un programa de agrotecnología, Michoacán es un estado que por sí mismo es líder en producción y agricultura, pero la cadena de suministros con la cadena de valor se pierden mucho y el tema de la tecnología es en lo que más fallan.

Vamos a lanzar este tipo de tesis: programas enfocados a industrias y las vamos a tratar de resolver a través de nuestro programa de aceleración e incubación. De ahí también puede salir un buen pipeline para invertir.

 

Aminetth Sánchez

Aminetth Sánchez

Estudió en la Escuela Carlos Septién García y se inició en el periodismo en 2011. Ha trabajado en medios como Emeequis, Aristegui Noticias, Milenio y Canal 22. Escribe en pixeles pero le gusta leer en papel.