Héctor Cárdenas, el emprendedor detrás del próximo PayPal mexicano

Héctor Cárdenas, el emprendedor detrás del próximo PayPal mexicano

Hay un momento en la vida del emprendedor, los primeros meses e incluso los primeros años, en que los flashes y los micrófonos son un lujo al cual es casi imposible resistirse. A Héctor Cárdenas le sucedió: artículos en revistas, en periódicos, en sitios de internet, hablando mucho de su vida y poco de su empresa, Conekta. Con años de distancia, Héctor ahora sabe que no es el emprendedor quien debe brillar, sino su empresa.

Hoy, Héctor ya no habla como emprendedor, sino como el CEO de una de las plataformas de pagos virtuales en línea que podría ser el próximo PayPal mexicano.

El cambio no fue fácil ni tan pronto como hubiera querido. En una de sus visitas a Silicon Valley, algunas personas le dieron un consejo: enfócate en lo que realmente importa. En el camino, además, se sumaron mentorías y otras lecciones de las cuales aprendió a usar las entrevistas como estrategia, no como alimento para el ego.

“Mi error como emprendedor fue no enfocarme, le ponía más interés a ir a una competencia de emprendedores o a una entrevista para salir en todos los periódicos nada más para que me vieran como emprendedor”, dice Héctor. “Llega un momento en el que hablar con la prensa es algo que te ayuda como marketing, ya no es tanto tu ego como emprendedor”.

Héctor Cárdenas nació en Torreón, Coahuila.  A los 18 años, se mudó a Canadá a estudiar ingeniería mecatrónica en la Universidad de Waterloo, muy cerca de Toronto. La elección de la universidad fue estratégica: la fama de Waterloo como uno de los semilleros de emprendedores más importantes del mundo, y el hecho de haber sido el alma mater de BlackBerry, se juntaron con la firme convicción de Héctor de que iba a emprender porque “no quería trabajar para nadie”.

En la universidad conoció a Cristina Randall y Leo Fischer, que cursaban un grado más alto que él. En un intercambio a Monterrey, sus compañeros conocieron la comida, la música y la amabilidad de los mexicanos, pero sobre todo –cuenta Héctor—conocieron una oportunidad enorme de innovar en materia financiera.

“Cristina y Leo ya se habían graduado un año antes que yo y ya habían empezado a trabajar juntos”, cuenta Héctor. “Cuando yo me gradué en 2011 empezamos a platicar, nos fuimos a México y  entramos directamente con la primera generación de Mexican VC, ahora 500 Startups”.

Cristina ya había conocido a César Salazar, partner de 500 startups, en su visita a Monterrey. Aunque el proceso de incubación y aceleración duró algunos meses, hoy los partners de la aceleradora son parte del Consejo de Conekta y participaron en la más reciente ronda de inversión de la compañía.

La carrera de Conekta, y con ella la de Héctor, ha dado giros importantes en sus primero años. Por ejemplo, pasó de ser una plataforma de recomendaciones de productos a una plataforma que atiende a miles de personas y que hoy factura millones de pesos.

¿Cómo logró Héctor entrar en una industria tan competida en el mundo? A fuerza de desvelos, dice. “Es que cuando uno ama su trabajo, no puedes dejar de hacerlo”.  Trabaja mucho, es workahólico y, en sus pocos tiempos libres, lee libros de negocios, biografías de empresarios y ve las películas que puede. “Siempre vuelvo a lo mismo”, ríe. Y cuando necesita apoyo, sabe que tiene a sus compañeros, colegas y socios. Es decir, su empresa. De la familia y los amigos no habla.

“Me levanto, llego a la oficina, veo cómo está todo, que la empresa esté funcionando, muchas juntas y estar platicando con la gente metida en el tema de pagos”, dice. “Soy de rutinas, pero no mucho. La innovación no es por rutina”.

Al preguntarle sobre su carácter, Héctor niega que sea testarudo, mucho menos aferrado a las cosas, algo que “suele suceder cuando emprendes”. Al contrario, le es fácil soltar y delegar, dice. Escucha los consejos de las personas, siempre y cuando tengan la suficiente experiencia como para enseñarle cómo gestionar su negocio. “Siempre los escucho, aunque finalmente soy yo quien toma la última palabra”, bromea.

En su equipo de mentores y asesores, Conekta tiene a figuras renombradas de las cuales Héctor prefiere no dar nombres. Sin embargo, revela que el director de marketing de Twitter le da lecciones de cómo ser un buen CEO.

Como líder de Conekta, Héctor confía en que su gente es muy independiente y con mucha ambición. “Es una organización completamente flat, cada quién sabe en qué debe trabajar, pero tiene voz y voto en lo que está sucediendo con la compañía”, explica.

No es de los jefes que siempre está detrás de la gente. Tampoco le gusta decirle a sus trabajadores lo que ellos ya saben que deben hacer. “Es bueno que el equipo esté motivado, que sepa hacia dónde vamos”, dice. “Esa es la diferencia entre el director general y el CEO: el CEO es ese director general que además tiene una visión de líder, más aun si estás en una empresa de tecnología generando algo que está cambiando el mercado”.

Lo difícil para Héctor Cárdenas no fue crear su empresa, Conekta, una plataforma de pagos en línea. Lo que más trabajo le costó, cuenta, fue escalarla y convertirla en lo que, según el mismo César Salazar, partner de 500 Startups, considera una de las empresas más prometedoras del mercado de fintech mexicano.

“César creó el primer fondo de tipo semilla en México, es muy inteligente, da muy buenos consejos y es una de las personas que más saben en México”, cuenta Héctor. “Es raro que haya en México gente que te dé buenos consejos, pero él, además de ser muy buen amigo, es alguien de quien siempre escucho lo que me aconseja”.

Alejandro Maciel

Alejandro Maciel

Es egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación por la UNAM. Ha colaborado en medios como el semanario Frente, Reforma, La Razón de México y Expansión.


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