Mycelia desarrolla un sustituto orgánico para el unicel y busca 10% de este mercado

Mycelia desarrolla un sustituto orgánico para el unicel y busca 10% de este mercado

Es casi imposible escapar del unicel. Es un material que resulta casi tan útil en la industria como dañino para el medio ambiente. Desde el embalaje hasta la construcción, pasando por los contenedores desechables. Dependiendo del tipo, puede llegar a tardar hasta 500 años en degradarse una vez desechado, un problema que se agudiza considerando que es el cuarto plástico más usado del mundo. Las placas orgánicas de Mycelia, casi idénticas al unicel, podrían ser una solución a esta problemática.

A partir de una mezcla de raíces de hongos, llamadas micelios, con restos de granos, semillas y forraje, Mycelia desarrolló un sustituto orgánico que podría reemplazar al unicel en la mayoría de sus usos. Además de ser biodegradable, cuenta con mejores propiedades térmicas, acústicas y es más resistente a impactos.

“A la industria a la que voltees siempre hay algo que tenga que ver con el unicel” explica en entrevista José Smeke, co-fundador de Mycelia. “Es una tecnología de reemplazo maravillosa. Identificamos varias industrias en auge que nos llamaron la atención para aplicarla”.

A través de un modelo de franquicias territoriales, Mycelia planea escalar su producto a todo el país. Tan sólo en un año, han logrado apalabrar la compra de 20 franquicias, y ya se encuentran finalizando sus procesos de estandarización para comenzar a operar. Smeke estima que podrían ser capaces de reemplazar hasta el 10% de todo el unicel que se utiliza en México.

El producto desarrollado por Mycelia ha sido reconocido con varios premios, entre los que se encuentra el segundo lugar en el Premio Nacional de los Emprendedores 2014, el premio GREAT 2013 que entrega la Embajada Británica en México y fue nombrado Ganador de Generación de Impacto 2013 por New Ventures México.

Actualmente, Mycelia se encuentra en busca de una inversión de 2 millones y medio de pesos, a cambio de entre el 7% y el 15% de la empresa. El dinero sería usado para penetrar en nuevos mercados, expandirse y comenzar a tocar fronteras.

José Smeke es un emprendedor serial con más de 30 reconocimientos por sus nueve empresas y trabaja en Mycelia con su socia Alejandra Andrade, quien se desempeña como directora general de la compañía. Luego de dar una conferencia, Andrade se acercó a Smeke para contarle su idea. “Me gustó tanto el proyecto que no quise irme de ahí sin haberme asociado con ella”, relata Smeke. “Hemos tenido mucha aceptación, más de la que esperábamos porque empezamos planeando muy conservadoramente. Vimos que era un hit y estamos elevando la barra”.