Los protagonistas de El Efecto Multiplicador – Jorge González Gasque / Adam Technologies

Los protagonistas de El Efecto Multiplicador – Jorge González Gasque / Adam Technologies

El ‘efecto multiplicador’ es la capacidad que tienen los emprendedores exitosos de influir en las próximas generaciones de creadores de empresas. Lo pueden hacer a través de inversiones, dando mentoría o simplemente siendo una figura inspiradora para quienes inician su propio negocio.

Un estudio liderado por Endeavor México, en donde también participaron PwC e IPADE, reveló quiénes son los cinco emprendedores más influyentes en el sector de tecnología en el Distrito Federal.  Con su autorización, reproducimos las entrevistas a quienes protagonizaron la etapa de crecimiento más relevante en la última década.

Comenzamos con Jorge González Gasque, hoy con 53 años de edad y fundador de ADAM Technologies. Estudió Contaduría Pública en la Universidad La Salle, y más tarde fue parte del programa de Alta Dirección, del IPADE. Fundó su empresa en 1997 y ya cuenta con presencia en América Latina. Tiene aproximadamente 400 clientes activos.

¿Cómo empezaste a emprender con ADAM Technologies?

ADAM Technologies surgió como una spin-off de otra empresa de tecnología diversificada que se dedicaba, entre otras cosas, al software de aplicación. Yo había tomado esa división y la había transformado a partir del rediseño del producto y de lo que sabíamos y hacíamos. En el 2000 entramos al proceso de aceleración de Endeavor porque vieron cómo algo innovador y de alto impacto el hecho de que nuestro sistema ya tenía clientes en más de 20 países y que logramos unificar la plataforma de gestión de recursos humanos, lo cual es muy complicado porque la ley laboral exige cambios y ajustes drásticos. No es lo mismo un empleado en México que en Brasil, Venezuela o Argentina, y nosotros habíamos logrado un diseño suficientemente flexible para que clientes importantes como Kellogg’s o Abbott pudieran utilizar el sistema para toda su gestión a nivel regional. Pero ADAM Technologies terminó en una transacción y yo prácticamente dejé de jugar ahí.

Platícame de ese proceso…

Se dio una transacción en donde nos fusionamos con una empresa que hacía outsourcing de procesamiento de nómina para compañías multinacionales, pero el fondo de inversión que operaba todo esto no tuvo la habilidad para desarrollarla mucho más. La empresa sigue funcionando y yo me separé en 2008, aunque me mantengo como accionista en ella.

¿Crees que una solución de software as a service con ese alcance internacional se pudo seguir desarrollando?

Sí, si hubiera continuado en ADAM Technologies seguro seguiría siendo un negocio relevante. Creo que hacía falta dinero. Todo ha sido un aprendizaje para mí. No lo veo como una época mala de mi vida porque aprendí muchísimo. Hoy tengo un fondo, G2 Consultores. Es uno de los fondos apoyados por el INADEM.

¿El fondo ya opera?

Sí, abrí la compañía para hacer inversiones ángel desde 2011 con un ticket de 500,000 pesos. De nacimiento hice dos inversiones en dos empresas: Grow Tech y Digital Era. Actualmente estoy constituyendo otra compañía que se llama Plenum.

En el proceso, ¿recibías algún apoyo o asesoría?

Las sesiones de Consejo con Endeavor siempre fueron muy enriquecedoras. Aprendía de management, de cómo deben tomar- se las decisiones. Mi Consejo era bastante sólido. Fernando Quesada fue mentor de ADAM asignado por Endeavor y las sesiones eran muy buenas, además del aprendizaje que vas logrando a través del networking.

Además de las sesiones de Consejo, ¿qué otros puntos de contacto con la comunidad tuviste?

Conocí a todos los emprendedores de Endeavor de ese tiempo, gente como Marcus Dantus y Heberto Taracena. Estar en ese network de emprendedores ya es una ganancia; Endeavor te ayuda a crecer si estás dispuesto a abrir tu mente, a captar.

Partiendo de la base de que las organizaciones como Endeavor son comunidades de emprendedores y foros de intercambio, ¿cómo elaboraste la propuesta de valor de G2 Consultores?

Lo que hemos tratado de hacer es ofrecer a los emprendedores insights que quizás ellos no estén viendo. El emprendedor es bastante solitario, trata de hacerlo de la mejor forma que puede, pero sus decisiones no siempre son las óptimas. A Cinemagic le hicimos ver cómo su proceso de publicidad era malo. Mientras que Cinemex dedicaba a esa área 14% de sus ingresos y Cinépolis 10%, ellos estaban en 3%, lo cual era una oportunidad perdida para su negocio. Reconocieron esa necesidad y contrataron a una agencia de publicidad porque ellos no eran capaces de hacerlo.

Me da mucho gusto participar en este tipo de iniciativas y que me mencionen como alguien que les dio mentoría, con eso ya me pagaron. Y de ahí también salen oportunidades. Por ejemplo, en una mentoría de Endeavor, Alejandro Cantú de SkyAlert me dijo: “hay un tranche que necesitamos para la siguiente ronda de inversión, ¿le entras?” Le respondí: “pues le entro”. Eso también te ayuda a hacer modelo de negocios de emprendimiento, ayudando con pequeñas partes de capital, con mentoría o lo que necesiten.

¿La conciencia que había sobre el tema emprendedor hace años era inexistente?

Son geniales estos programas. Hay muchas cosas que mejorar, pero se agradece que exista ese tipo de apoyos y que se hayan creado alrededor de 30 fondos de capital privado. Lo que de hecho me preocupa es que son pocos los buenos prospectos.

Desde tu punto de vista ¿para qué vamos a crear tantos fondos si no hay tanta oferta de emprendimientos?

Eso también sucede por las incubadoras que están saliendo. Creo que este es el mejor momento que ha habido en la historia de México para ser emprendedor, el tema es que no sé si todos los chavos lo saben. Hace falta difusión porque veo comunida- des y familias que desconocen todo esto. Los chavos intentan poner los negocios de siempre, otro car wash, otro restaurante…

O quieren estar en una multinacional o un corporativo…

Hoy en México están dadas las condiciones y me encanta estar en medio de eso, porque habrá muchísimas historias que van a salir de ahí. Falta mucha difusión y que los chavos decidan que ya es hora de idear cosas locas en una servilleta porque, ahora más que nunca, habrá quién los apoye.

¿Cuáles son los principales dilemas de un emprendedor durante la fase de crecimiento acelerado de su empresa?

En la cuestión cuanto dinero se necesita, es donde se han co- metido los peores errores. Está el que opera con cero dinero y tiene un crecimiento a nivel de hormiga y están también los que llegan y te dicen: “necesito 10 millones de dólares para abrir un negocio”. ¡Nadie necesita 10 millones de dólares para abrir un negocio! Muchos emprendedores tienen todo el tema de financiamiento cuatrapeado: o quieren muchísimo dinero o no tienen lo suficiente.

¿Has tenido casos en los que “te casas” con el emprendedor equivocado?

Sí, y como lección obtengo: “acostúmbrate, que esto sucederá”. Hay veces que las cosas están fuera de alcance. Se construyó un negocio bajo ciertas premisas y ofertas de valor, hiciste todo lo que tenías que hacer, llegaste al mercado y no se alcanzó la meta. Hay casos en Venture Capital en donde podías tirar el salvavidas para que la empresa quedara languideciente, pagando por lo menos sus costos operativos. Una muerte lenta, pero eso no le sirve ni al emprendedor, ni al fondo.

En México no hay la suficiente experiencia para tolerar y manejar el fracaso. Es algo que les falta a los emprendedores, a los fondos, a las incubadoras, a todos. Todos hacen su mejor esfuerzo, pero las cosas pueden salir mal. Si a través de todos los sistemas de apoyo y mentoría pudieran lograr por lo menos que pivoteen, se podría generar muchísimo valor. Me parece que es algo que tomará tiempo aprender.

¿Cómo eliges al equipo que te apoya? ¿Qué buscas en ellos?

La base es el talento, y para tenerlo hay que compensarlo. Busco gente que tenga ese perfil de emprendedor y esté dispuesto a jugársela. Uno de los grandes problemas que tienen las firmas pequeñas y medianas es que nunca están lo suficientemente dispuestas para compensar bien al capital humano, y es importantísimo. Tienes gente a la que le pagas 12 mil o 15 mil pesos y en cuanto aprende algo se va. El tema de la compensación es un tema que los emprendedores necesitan replantear. Prefiero tener gente que esté conmigo hasta la muerte a estar lidiando con rotaciones o contratación de personal. Me parece un problema endémico en el país: todos quieren competir con bajos salarios y eso es desastroso. Hay que invertir en las personas, creer en ellas porque te van a hacer crecer. Mientras los emprendedores en México sigan creyendo que la mano de obra tiene que ser barata están perdidos.