Columna Adolfo Ortega — 12 millones de oportunidades

Columna Adolfo Ortega — 12 millones de oportunidades

Por Adolfo Ortega*

Muchos jóvenes millennials prefieren los desafíos de crear su propia empresa en lugar de conseguir un trabajo. Además, hay una propagación de role models asociados con empresas y temas muy cercanos a estos mismos jóvenes, como la tecnología y cualquier cosa que se vincule a Silicon Valley. La política pública, a través del Inadem, también es un gran promotor del emprendimiento.

México vive una euforia emprendedora, pero aún no se tiene conciencia de qué tan importante es.

Hace unos meses, mientras preparaba un pitch para levantar la primera ronda de inversión de un proyecto vinculado con emprendedores —una experiencia extraordinaria que contaré en otra ocasión—, encontré tres cifras sorprendentes que dan dimensión a esta euforia.

La primera es el número de emprendedores que hay en México. La encontré en el estudio más famoso sobre emprendimiento, llamado Global Entrepreneurship Monitor (GEM). El principal indicador muestra la actividad emprendedora o TEA (Total Early-Stage Entrepreneurial Activity), la cual refleja la proporción de la población que tiene edad de trabajar y que en los últimos tres años y medio se involucró en un emprendimiento en su etapa inicial.

En números redondos, el informe dice que el año pasado hubo en México 12.2 millones de personas involucradas con un emprendimiento, que tienen entre 18 y 64 años de edad. La primera edición en la que participó México fue en 2011. En esa ocasión, el estudio determinó que en el país había 6.2 millones de emprendedores. O sea, se duplicó el número de emprendedores en México en tres años.

El estudio también mide las intenciones de emprender (entrepreneurial intentions), que considera a quienes planean involucrarse en un emprendimiento en los siguientes 3.5 años. La cifra más reciente en México: 11.3 millones de personas.

Esas son grandes noticias para quienes creemos que el emprendimiento es uno de los mejores caminos para el crecimiento personal y el desarrollo económico y social de un país. Pero no hay que perder de vista los desafíos que esto implica.

El estudio dice también que los emprendedores mexicanos pasamos la prueba de la actitud (“me animo a hacerlo”), al colocarnos en el lugar 55 en una muestra de 130 países. Esta posición es mejor que el lugar general del país, que ocupa la casilla 75. No obstante, en términos de habilidades (“sé cómo hacerlo”) y aspiraciones (“lo quiero hacer en grande”), los mexicanos ocupamos los lugares 98 y 107, muy por debajo de nuestro fair share.

Ya no necesitamos más porras para animarnos a emprender. Pero hay que desarrollar las habilidades y las aspiraciones de los emprendedores. Y para comenzar a mostrar dicha ambición, titulé esta columna Unicornios mexicanos, en referencia al animal con el que los inversionistas de capital emprendedor vinculan a las startups que superan la valuación de mil millones de dólares.

En nuestras manos está que estos animales surjan de algunos de los millones de mexicanos que ya se animaron a emprender o que están por hacerlo. Y este espacio fue creado para ayudar a que este animal deje la mitología y se vuelva una realidad.

*Fundador de VenturaMedia, firma que promueve la cultura emprendedora. Publicado originalmente en el periódico Milenio.