La nueva apuesta de Silicon Valley: design entrepreneurs

La nueva apuesta de Silicon Valley: design entrepreneurs

“Diseño es una palabra extraña. Algunos piensan que es cómo se ve. Pero si escarbas más profundamente, en verdad significa cómo funciona”, Steve Jobs

 

Por Sonia Oster*

La tecnología cada vez más accesible, un mercado cada vez más abarrotado y la fuerte demanda de los usuarios por experiencias más amigables son sólo parte de los motivos por los cuales Silicon Valley está fomentando la tendencia de impulsar diseñadores como fundadores de start-ups.

Esta tendencia se evidencia con el éxito de start-ups fundadas por diseñadores, como Airbnb, Etsy, Instagram, Pinterest, SlideShare, Vimeo o YouTube, entre muchas otras. Y ha sido aún más evidente con la creciente incorporación de gurúes del diseño como partners en las más prestigiosas firmas de venture capital, como es el caso de John Maeda, ex rector de la famosa Rhode Island School of Design y ahora design partner de Kleiner Perkins Caufield & Byers.

Actualmente, 20% de las empresas con mayor inversión acumulada de firmas de capital de riesgo tienen a un diseñador como co fundador. Estas empresas han recaudado fondos por un equivalente de 27 mil millones de dólares desde 2013, según Design in Tech Report 2015.

Esta tendencia no es casual. Pensar como diseñador te prepara para ser emprendedor. Aquí presento tres razones por las cuales los diseñadores son candidatos idóneos para convertirse en emprendedores:

1. Creatividad

La creatividad, out-of-the-box thinking, es inherente a todo diseñador. Es parte del proceso de pensamiento, el cual no sólo se aplica al diseño de objetos sino también puede aplicarse a otras áreas más intangibles como experiencias (de usuarios), empresas, modelos de negocio, marketing y diversas aplicaciones tecnológicas.

2. Resolución de problemas

Cuando se piensa en la tarea de un diseñador, lo primero que viene a la mente es aquel personaje detrás de un lápiz o Photoshop. Lo cierto es que el proceso de diseño comienza mucho antes: en la investigación y comprensión de los diferentes agentes y contextos, los que inciden en la problemática en cuestión. Esto es visto desde diferentes perspectivas para así encontrar una solución concreta, sintética que conforme a todos los involucrados.

Por ejemplo, cuando lideraba el equipo de Concept & Design de Sony necesitábamos primero entender de qué se trataba cada producto a promover, definir los objetivos comerciales detrás de cada unidad de negocios, conocer al consumidor final que variaba según el tipo de producto, país y otros agentes demográficos, entre muchos otros aspectos. Necesitábamos también tener un conocimiento profundo de las tecnologías disponibles, sus posibilidades y limitaciones. Y, como si ello fuera poco, era indispensable complacer a los diferentes agentes involucrados: equipos, departamentos, clientes, usuarios. Sólo una vez comprendida la complejidad del problema comenzábamos a plasmar en papel (o pantalla) una solución concreta.

En palabras de Yves Behar, diseñador y emprendedor, fundador de Fuseproject, los diseñadores pueden ser grandes emprendedores porque “están preparados de manera incomparable para resolver problemas desde múltiples ángulos, sin perder de vista la gran oportunidad de impresionar al cliente”.

3. Experiencia del usuario

“Tradicionalmente se ha pagado muchísimo dinero a los diseñadores para que hagan lo que la gente quiere; mientras tanto, ¡la mayor parte de las start-ups fracasan porque hacen productos que la gente no quiere!”, dijo Enrique Allen, profesor de Stanford y co fundador de Designer Fund.

La tarea del diseñador ha sido siempre poner el foco en la función. Una silla no es una silla si uno no puede sentarse en ella… por más bella que sea esa pieza. El foco del diseñador está puesto en el usuario y en el mundo tecnológico esto se traduce a plataformas más amigables, agradables y funcionales. El foco no es la tecnología sino cómo es utilizada esta tecnología.

Así que no es una sorpresa que ahora los inversionistas pongan tanto énfasis en el buen diseño. La excelencia en diseño ha propulsado muchas empresas al éxito como ha sido el caso de Apple, con una valuación de 475 mil millones de dólares, o la adquisición por parte de Google, por 3.2 mil millones de dólares a empresas como Nest, que dejó de ser un “simple termostato para el hogar” gracias a su alto nivel de diseño. Empresas como Facebook, Google o Accenture han adquirido agencias creativas.

Y ahora la mirada está en las nuevas empresas como Airbnb, Square o Pinterest, fundadas por diseñadores.

Por supuesto, no todo diseñador será un buen emprendedor. Es tan importante que el diseñador entienda de negocios y tecnología como lo es que el fundador técnico o de negocios entienda y valore el diseño. Es por ello que, como emprendedora y profesora de Design Entrepreneurship, anhelo a inspirar a las nuevas generaciones de diseñadores a seguir los pasos del emprendedor y ayudar a los no-diseñadores a impulsar el diseño.

*Sonia Oster es CEO y fundadora de Aprentica. Post publicado el 14 de septiembre en el blog de Marta Cruz.